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Retrotrailers: “El secreto de mi éxito” (1987)

Brantley Foster, un educado chico de Arkansas que acaba de licenciarse, ha soñado siempre con triunfar en Nueva York, pero pronto descubrirá que los empleos, al igual que las chicas, son difíciles de conseguir. Cuando Brantley visita a su tío, el multimillonario Howard Prescott, consigue un trabajo en la oficina postal de su compañía. Allí conoce a la ejecutiva Christy Wills y, para conquistarla, se hace pasar por el ejecutivo Carlton Whitfield.

Os dejo con el retrotrailer de esa fantástica (y muy capriana) comedia de enrededos llamada “El secreto de mi éxito“, que gira en torno a la filosofía empresarial de los ochenta, el sueño americano visto desde los inocentes ojos de un chico recién salido de la Universidad, la importancia de las apariencias y el primer -e impactante- flechazo de amor. Herbert Ross ofrece un film repleto de buen ritmo, líos embarazosos (ya sean con una bellísima Helen Slater o con Margaret Whitton en el papel de Milf alocada), una banda sonora excepcional y llena de vitalidad, unas actuaciones muy atinadas (aquí Michael J. Fox -una vez más, en su salsa- demuestra por qué fue uno de los actores jóvenes más brillantes de la década de los 80), cuya mayor pretensión es la de entretener y que presenta a Nueva York como la ciudad ideal para cumplir tus sueños. Un pequeño clásico a reivindicar.

Xavi Darko

Hastiado de los klingons y trolls que proliferaban en mi escuela secundaria, acabé mudándome a Tatooine, un lugar libre de trekkies en donde a pesar de los cansinos Tusken, abundaba el buen tiempo, el mercadeo y las carreras de vainas. La paz y la tranquilidad reinaban hasta que un buen día quedaron quebrantadas por la irrupción de un tipo peculiar cuyo perfil se ajustaba al de los tifosi radicales del AC Milan. Se hacía llamar Darth Maul y entre hostia y hostia me rebeló que era mi padre. Como buen desertor sith, decidí migrar a un planeta verde y fértil llamado Endor del cual fui posteriormente desterrado debido al incendio masivo de cabañas de unos cada día más insoportables ewoks. Sin ganas de más mamoneo intergaláctico, decidí volver al mundo real y escribir sobre cine, tanto del que adoro como del que aborrezco. Cuando me jubile espero vivir en Hill Valley y escribir críticas positivas de las cintas de Uwe Boll.

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