Escenas | Suspense

Escenas: “Cortina rasgada” (1966)

torn_curtain_BRMichael Armstrong (Paul Newman) es un físico norteamericano que viaja a la República Democrática Alemana con Sarah Sherman (Julie Andrews), su novia y secretaria. Una vez allí decide solicitar asilo político. En realidad, ha fingido ser un desertor y traicionar a su patria con el fin de acceder a un prestigioso investigador de la Alemania Occidental, y poder así obtener datos sobre una peligrosa tecnología nuclear soviética.

Muy en la línea de la posterior “Frenesí” (1972) aunque sin llegar a su incuestionable calidad, este film de Hitchcock es sin duda uno de los títulos más violentos (y olvidados) dentro de su filmografía. Aquí nos encontramos a un Hitchcock sin Herrmann acompañando sus escenas -aunque existe una BSO no oficial del compositor para este film-, sin la elegancia de los personas de otras propuestas y con una pareja que sinceramente poca química tenía (Newmann y Julie Andrews).

Eso si, “Cortina rasgada” (1966) tiene una de mis escenas favoritas del maestro del suspense. El film ofrece una escena de asesinato dotada de una tremenda fisicidad (por momentos parece casi bressoniana) y que personalmente me recuerda a la posterior “No matarás” (Krzysztof Kieslowski, 1988), en cuanto a mostrar en imágenes la dificultad que conlleva asesinar a alguien. Hitchcock que venía del cine mudo, siempre ha contado más con imágenes que con palabras y he aquí un ejemplo. Una primera parte de la secuencia en donde el diálogo marca el ritmo y la pauta (que seguro que le encanta a Quentin Tarantino) para entrar posteriormente en otra parte practicamente muda y física.

En esta escena también vemos como el cineasta inglés -sin enfatizarla musicalmente- controla eficazmente la tensión y el ritmo in crescendo con un acabado simplemente perfecto y con un montaje de aupa. Espero que la disfrutéis:

Xavi Darko

Hastiado de los klingons y trolls que proliferaban en mi escuela secundaria, acabé mudándome a Tatooine, un lugar libre de trekkies en donde a pesar de los cansinos Tusken, abundaba el buen tiempo, el mercadeo y las carreras de vainas. La paz y la tranquilidad reinaban hasta que un buen día quedaron quebrantadas por la irrupción de un tipo peculiar cuyo perfil se ajustaba al de los tifosi radicales del AC Milan. Se hacía llamar Darth Maul y entre hostia y hostia me rebeló que era mi padre. Como buen desertor sith, decidí migrar a un planeta verde y fértil llamado Endor del cual fui posteriormente desterrado debido al incendio masivo de cabañas de unos cada día más insoportables ewoks. Sin ganas de más mamoneo intergaláctico, decidí volver al mundo real y escribir sobre cine, tanto del que adoro como del que aborrezco. Cuando me jubile espero vivir en Hill Valley y escribir críticas positivas de las cintas de Uwe Boll.

2 Comentarios

  1. Dani Vázquez dice:

    Ei Javi,
    ¿como va todo? No sabía que tuvieras blog de cine y que te gustara el cine clásico. Justamente no hace mucho me vi esta peli de Hichcock que aunque no sea una de las mejores del maestro, la escena que pones es una pasada, maravillosa, lo que me gustó más de la pelicula.

    nos vemos!!

  2. ¡Hola Dani!, qué bueno verte por aqui jeje!

    Pues ahi andamos, tirando. Pues fijate, creía que en su dia te pasé el link de este blog, pero veo que al final lo encontraste tú xD.

    Si, a mi la escena en cuestión me encanta, una prueba más de la maestría tras la cámara del gordinflón inglés. En cuanto a la peli, quizás es una de las más flojas de su filmografía, pero no deja de ser estimbale. Ya le gustaría a muchos de hoy en dia tener “Cortina rasgada” en su filmografía.

    Ale, nos vemos, saludets 😉

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