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Crítica: “Klass” (Ilmar Raag, 2007)

Vía crucis escolar:

Joseph es un joven taciturno, introvertido, incompetente en los deportes, distinto, raro. Todo eso hace de él un cabeza de turco ideal para los matones de su instituto. La escalada de humillaciones y el ensañamiento van creciendo mientras la vida de Joseph se vuelve más insoportable. Entonces llega Kaspar, un amigo inesperado, un aliado. Ahora ya no está solo. Ahora son dos y quieren la revancha porque los mansos se han cansado. Porque planean fría y concienzudamente su venganza.

Siguiendo la estela temática que no formal de “Elephant” (Gus Van Sant, 2003), “Klass” es una reflexión sobre la gestación de la violencia adolescente, una historia que supone una llamada de atención sobre el acoso escolar (bullying) a la vez que, con objetividad, rastrea la crueldad en la adolescencia, sus motivos y las respuestas violentas en situaciones extremas.

El fenómeno del acoso escolar o bullying desde siempre ha sido un tema tratado de forma tangencial o con desacierto dentro del séptimo arte. Pocos films saben reflejar fielmente toda esa vorágine de intimidación, hostigamiento, vejación y humillación que se dan en algunos centros educativos. Hace relativamente poco, veíamos el estupendo film belga “Ben X” (Nic Balthazar, 2007) en el cual también se trataba esta problemática (entre otras) de forma estimable, la cinta patria “Cobardes” (José Corbacho & Juan Cruz, 2008) que optaba por hacerlo de forma tan superficial como conservadora, cosa que no ocurría con “Déjame entrar” (Tomas Alfredson, 2008) y su homónimo remake americano, en las cuales, tras una historia de amor inocente de tono terrorífico, se escondía una dura crítica a estas prácticas. Quizás la violenta y sórdida “Klass” apueste por una lectura tan realista como la cinta sueca de Alfredson (o la tvmovie “Escuela de asesinos” (Guy Ferland, 2002)), aunque claramente sin su exquisita sutileza.

Temas como la impunidad que goza este tipo de delitos, la indiferencia por parte de profesores y directivos del centro educativo ante estos casos, el mal uso de la tecnología para dañar sensibilidades, la dudosa moralidad de cierto sector adolescente, el síndrome de Estocolmo que suelen sufrir las víctimas por temor a futuras represalías o que dichos episodios sean la genésis de monstruos con secuelas psicólogicas de por vida, son tratados con desigual acierto en “Klass“. Y es que aunque la temática sea interesante, como triste fenómeno social que es, Ilmar Raag no termina de encontrar la forma de narrar esos acontecimientos de manera totalmente redonda. Aunque los actores estén bastante convincentes (muchos no coincidirán en este punto), el film apuesta por una dirección tan videoclipera como caótica, a lo que hay que unir un guión un tanto tremendista, con algunos estereotipos y por momentos algo inverosímil (SPOILER la cita en la playa o la manera que tiene la chica de dejarlo con el protagonista, está pillado muy con pinzas FIN SPOILER), que echa por tierra las enormes posibilidades de esta cinta estonia. Lejos de la propuesta radical de “Elephant” de Van Sant, Raag peca de falta de austeridad, algo que pedía a gritos esta cinta, y “obsequia” al espectador con ralentís insulsos, montajes propios de telefilm y otras sandeces que estropean el conjunto final.

Sin embargo, a pesar de todos esos mecanismos formales de dudoso gusto, estamos ante una cinta que afronta el problema con todas sus consecuencias y con una indudable valentía. A pesar de no profundizar demasiado en los personajes y ser una cinta estrictamente monotemática, sí refleja el sufrimiento de las víctimas, su personal pesadilla diaria y como éstos mutan hacia la monstruosidad de manera bastante eficiente, además de conmover al espectador. Quizás pueda pecar de cierta dramatización en algunos momentos, incluso rozando el tremendismo, pero considero que se crea un cierto equilibrio a la hora de mostrar los hechos sin tapujos. El film no se anda con chiquitas como otras películas del mismo tema y ofrece un vía crucis escolar verdaderamente deprimente, ya que es capaz de remover por dentro una y otra vez a aquel que la ve.

Klass” también es una reflexión acerca de los límites de la violencia, el poder negativo de la tecnología (ciberbullying), la capacidad humana para el sufrimiento, la dudosa moralidad de ciertos adolescentes y la permisibilidad e inmunidad que existe en algunos centros escolares al respecto. La violencia siempre ha generado más violencia, la represión crea angustia e ira, desesperación y ansiedad incluyendo secuelas psicológicas graves, y todo ello se acumula hasta que explota en una catarsis violenta y (auto)destructiva evitable sólo si es tratada y erradicada a tiempo. Mientras se molestan en comprobar como han sido obtenidas armas por menores (lo cual no es menos importante), más vale que incidieran también en el tema del por qué se ha llegado a esos límites, de cuáles son los motivos de esa transformación tan radical y de paso, debatir sobre si es necesario una seguridad dentro de los centros educativos. Quizás la solución drástica pase por una condena más severa, tanto desde el punto de vista lectivo como penal, para este tipo de delicuentes agresores cuyas vidas están llenas de frustraciones y lo pagan con los más débiles. Otras alternativas podrían ser una ley específica para este tipo de acoso y/o una dedicación seria por parte de los centros para mantener en todo momento la seguridad (detección y decisión). Todo ello haría que desapareciera en parte esta lacra, quizás no en su totalidad pero sí parcialmente.

A pesar de su look un tanto telefilmesco, un guión mejorable y decisiones formales en ocasiones poco afortunadas -cuando Raag olvida el estilo más documental y se cree que eso es un videoclip-, “Klass” es una cinta interesante al menos porque apuesta por ir de frente en un tema tan espinoso y tan poco tratado en el cine como es el bullying, por evitar todo sentimentalismo barato y por ser un retrato devastador y en parte realista sobre un fenómeno preocupante. En la cinta no hay lugar para la esperanza, esperemos que el futuro nos depare soluciones funcionales ante esto.




Título original: Klass.
Año: 2007.
Duración: 99 min.
País: Estonia.
Director: Ilmar Raag.
Guión: Ilmar Raag.
Música: Timo Steiner, Paul Oja y Pärt Uusbeerg.
Fotografía: Kristjan-Jaak Nuudi.
Reparto: Vallo Kirs, Pärt Uusberg, Paula Solvak, Margus Prangel, Tiina Rebane, Merle Jääger, Leila Säälik, Marje Metsur, Lauri Pedaja.
Productora: Amrion.
Trailer:


2 Comentarios

2 comentarios

  1. Miguel C.

    04/04/2011 at 09:15

    hola javi
    siguiendo tu recomendación, me vi la peli el otro día y bufff que chunga, no veas lo mal que se pasa viéndola :SS. y pobre chaval anda que no se pasan los muy hijos de…
    una de esas películas que te dejan mal cuerpo aunque en algunas escuelas deberian pasarla en un ciclo junto con las que nombras, elephant, etc..

    saludos
    Miguel

  2. Xavi Darko

    06/04/2011 at 08:05

    Hola Miguel,

    Pues si, debería pasarse en las escuelas para que algunos enegúmenos se vieran reflejados en pantalla xD. La peli es dura si, pero aunque roza el tremendismo, es bastante realista en ese sentido. Lástima del montaje videoclipero que en ocasiones hace gala el cineasta estonio..

    Saludos!! 😉

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