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“Rosa”, un corto de Jesús Orellana

poster de rosaEn un futuro cercano, la humanidad ha desaparecido dejando tras de si una enorme megalópolis desprovista de vida natural. De entre la destrucción despierta ROSA, un robot parte del proyecto KERNEL, el último intento de la raza humana de restaurar el ecosistema terrestre recuperando especies de plantas ya extintas.

Vagando entre las ruinas de la ciudad sin vida, Rosa pronto descubrirá que no es la única parte de Kernel que ha despertado.

Tras los previos trailers y clips, ya podemos disfrutar online de “Rosa“, un cortometraje animado de ciencia-ficción firmado por el cineasta catalán Jesús Orellana, que ya se ha podido ver en festivales como Sitges (sección Anima’t), Screamfest, SIFF (Seattle International Film Festival), Anima Mundi o Los Angeles Shorts Fest. El director sin apenas presupuesto tuvo que encargarse él solito de animar los 323 planos que componen dicha obra. Un año y medio después, el corto ha salido a la luz con unos resultados verdaderamente notables sabiendo que el único responsable es el propio Orellana.

Rosa” es un corto visualmente muy interesante (con un aire industrial que recuerda un poco a la japonesa “Casshern” o a “Avalon” de Mamoru Oshii) y atípico dentro del panorama español de la sci-fi. En España no sólo disponemos de grandes cortometrajistas en imagen real, sino que además existe un buen número de animadores que están colgando sus estupendos trabajos online a la vez que recibiendo una grata acogida en festivales especializados (“The red“, “Les Bessones del carrer Ponent” o “La confesión de Fumiko” serian tres ejemplos de ello) y aunque no diponen de dinero les sobra ilusión y talento.

Espero que lo disfrutéis. Si queréis verlo en alta definición sólo tenéis que pulsar sobre “HD” en la barra del vídeo.

Xavi Darko

Hastiado de los klingons y trolls que proliferaban en mi escuela secundaria, acabé mudándome a Tatooine, un lugar libre de trekkies en donde a pesar de los cansinos Tusken, abundaba el buen tiempo, el mercadeo y las carreras de vainas. La paz y la tranquilidad reinaban hasta que un buen día quedaron quebrantadas por la irrupción de un tipo peculiar cuyo perfil se ajustaba al de los tifosi radicales del AC Milan. Se hacía llamar Darth Maul y entre hostia y hostia me rebeló que era mi padre. Como buen desertor sith, decidí migrar a un planeta verde y fértil llamado Endor del cual fui posteriormente desterrado debido al incendio masivo de cabañas de unos cada día más insoportables ewoks. Sin ganas de más mamoneo intergaláctico, decidí volver al mundo real y escribir sobre cine, tanto del que adoro como del que aborrezco. Cuando me jubile espero vivir en Hill Valley y escribir críticas positivas de las cintas de Uwe Boll.

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