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Escenas: “Uno de los nuestros” (1990)

Resulta complejo elegir sólo una escena de un film tan exquisito en todos los sentidos como éste. Combina un inicio memorable, escenas de conversación inolvidables (por ejemplo aquella entre Joe Pesci y Ray Liotta en el restaurante) con otras escenas de una velocidad y un ritmo vibrante (el asesinato, el viaje en coche alucinógeno y psicótico del personaje de Liotta, etc…), pero personalmente creo que una escena destaca por encima de todas, aunque sólo sea por su dificultad técnica y logística, además de por su importancia narrativamente hablando.

Os dejo con unos de los planos secuencias más recordados de los últimos años: el de “Uno de los nuestros” (Martin Scorsese, 1990). Elegante hasta el extremo y de una calidad técnica indudable (impresionante el uso de la steadycam), Scorsese nos mete de lleno en el Copacabana siguiendo a los protagonistas por un laberinto de estancias hasta llegar a su mesa. Una escena que rebosa nostalgia por los buenos tiempos y aroma de clásico. Una escena que sería homenajeada en el majestuoso y laguísimo un plano secuencia (más extenso pero moviéndose por lugares menos estrechos) inicial de la monumental “Boogie Nights” (Paul Thomas Anderson, 1997) en donde el cineasta californiano presentaba lugar y personajes sin corte alguno. Espero poder incluirla también algún día dentro del apartado de escenas en este blog.

Henry Hill (un magnífico Ray Liotta) deslumbra a su novia (Lorraine Bracco) dejando un vigilante para su coche en vez de aparcándolo en el parking (“así es más rápido” afirma) y entrando por la puerta de atrás del restaurante ahorrándose la cola, saludando a varios trabajadores, pasando por las entrañas del local hasta llegar al lugar donde se realiza el espectáculo y en donde está su mesa reservada.

El objetivo de Henry Hill es impresionar a su novia, dejar constancia del poder y el status que posee, del dinero que posee, de ser ni más ni menos que el rey del mambo dentro del local. Scorsese nos impresiona a nosotros los espectadores. Obra maestra del cine de gángsters.

Xavi Darko

Hastiado de los klingons y trolls que proliferaban en mi escuela secundaria, acabé mudándome a Tatooine, un lugar libre de trekkies en donde a pesar de los cansinos Tusken, abundaba el buen tiempo, el mercadeo y las carreras de vainas. La paz y la tranquilidad reinaban hasta que un buen día quedaron quebrantadas por la irrupción de un tipo peculiar cuyo perfil se ajustaba al de los tifosi radicales del AC Milan. Se hacía llamar Darth Maul y entre hostia y hostia me rebeló que era mi padre. Como buen desertor sith, decidí migrar a un planeta verde y fértil llamado Endor del cual fui posteriormente desterrado debido al incendio masivo de cabañas de unos cada día más insoportables ewoks. Sin ganas de más mamoneo intergaláctico, decidí volver al mundo real y escribir sobre cine, tanto del que adoro como del que aborrezco. Cuando me jubile espero vivir en Hill Valley y escribir críticas positivas de las cintas de Uwe Boll.

2 Comentarios

  1. Una cima en el cine de gangsters. Scorsese en su salsa como demuestra ese plano secuencia que has puesto. Maravilloso. Y todos los actores soberbios, con Pesci en plan violento, De Niro imponente y Liotta pletórico.

    Saludos !!

  2. Hola ramón, perdón por la tardanza en responder.

    Sí, el maestro Scorsese nos regalaba por el año 90 este magnífico (y dificilísimo) plano secuencia, por lugares realmente estrechos y complicados. El uso de la steadycam en esos minutos es simplemente perfecto. Sí, todos los actores fabulosos, en especial Liotta en el papel de su vida. Bueno, y Pesci también jeje. De Niro estaba más pletórico en la otra monumental obra maestra “Casino” 😉

    Saludos

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