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Escenas HD: “El poder del Tai Chi” (2013)

Chen (Tiger Hu Chen) es un joven con experiencia y un don innato para el combate. Será en el Pekín actual donde todo su potencial se vea desarrollado y explotado, abriendo ante él un infinito abanico de posibilidades. La grandeza como hombre y los sacrificios como persona le acompañarán en un viaje para descubrirse a sí mismo a través del cuerpo a cuerpo. Un trepidante viaje cargado de acción en una revolucionaria visión sobre las peleas de artes marciales, una exquisita mezcla de fuerza y agilidad de movimientos desde una perspectiva privilegiada con las nuevas tecnologías. Una batalla personal que se debatirá a base de dolor y sangre.

Con los coreógrafos de la trilogía Matrix, la película cuenta con más de 40 minutos de escenas de acción que componen el atractivo visual de un film que sintetiza lo clásico de las artes marciales con una reinvención de estilo.

Os dejo con una escena (HD 1080p, versión doblada) de “El poder del Tai Chi”, reivindicable y marciana (por su atractivo enfoque) ópera prima de Keanu Reeves que cuenta con unas estupendas coreografías del maestro Yuen Woo-Ping y recuerda a aquellas maravillosas cintas de torneos de artes marciales de antaño que tanto se echan en falta hoy en día. Cine que va al grano, de pura evasión y en donde Reeves demuestra su buen pulso a la hora de rodar las siempre complejas escenas de acción. Los aficionados al género -o al cine asiático en general- se encontrarán en el film caras tan reconocibles como Iko Uwais, Simon Yam, Karen Mok, Tiger Hu Chen o Michael Chan. Hostias como panes con regusto Cannon, disfruten.

Xavi Darko

Hastiado de los klingons y trolls que proliferaban en mi escuela secundaria, acabé mudándome a Tatooine, un lugar libre de trekkies en donde a pesar de los cansinos Tusken, abundaba el buen tiempo, el mercadeo y las carreras de vainas. La paz y la tranquilidad reinaban hasta que un buen día quedaron quebrantadas por la irrupción de un tipo peculiar cuyo perfil se ajustaba al de los tifosi radicales del AC Milan. Se hacía llamar Darth Maul y entre hostia y hostia me rebeló que era mi padre. Como buen desertor sith, decidí migrar a un planeta verde y fértil llamado Endor del cual fui posteriormente desterrado debido al incendio masivo de cabañas de unos cada día más insoportables ewoks. Sin ganas de más mamoneo intergaláctico, decidí volver al mundo real y escribir sobre cine, tanto del que adoro como del que aborrezco. Cuando me jubile espero vivir en Hill Valley y escribir críticas positivas de las cintas de Uwe Boll.

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