Escenas Suspense Terror

Escenas: “Alta tensión” (2003)

Marie (Cécile De France), una joven de 20 años, es invitada a pasar unos días en la casa de los padres de su mejor amiga (Maïwenn). Allí, en una granja aislada, rodeada de campos de maiz, Marie y su amiga piensan encontrar la tranquilidad necesaria para estudiar. Pero no será más que una ilusión; la primera noche llega a la casa una furgoneta conducida por un implacable asesino que masacra uno por uno a los miembros de la familia. Marie decide actuar para salvar a su amiga. Empieza un trepidante duelo entre ella y el asesino.

Es cierto que “Alta tensión” posee un guión que puede parecer tramposo o inverosímil (cosa que no es del todo cierta ya que se trata de la versión subjetiva de un personaje), pero eso no quita que estemos ante un producto destacable en muchos otros apartados. Como en la mayoría de los films de Alexandre Aja, aquí tenemos a unos personajes aparentemente normales que abandonan su acomodada cotidianidad para enfrentarse a situaciones extremas en donde deberán comportarse casi como animales y cuyas existencias estarán gobernadas por la más pura supervivencia. Aja demuestra en cada plano su maestría a la hora de jugar con el tempo, alargando el suspense hasta sus límites a la vez que ofreciendo un absoluto disfrute para los amantes del terror más bruto (si amigos, los litros de ketchup no faltan). Mención especial para un cuidadísimo uso del sonido. “Alta tensión” hereda con resultados más que notables la truculencia y la sequedad expositiva característica del cine de terror de los 70-80, visto en aquellas míticas cintas de Wes Craven, Tobe Hooper, William Lustig o Meir Zarchi entre otros.

La escena que os adjunto pertenece a la primera incursión del asesino en el film y se enmarca dentro de la memorable primera hora. Se puede ver sin problema de spoilers. Personalmente la destaco por su elevadísima tensión (por como el maestro Aja alarga la escena de forma atípica para este tipo de cintas, utilizando la calma de un asesino para nada estúpido que es consciente de que actúa en un lugar totalmente aislado) y, como no, por ese uso tan interesante del sonido que se hace (primero con música para posteriormente dar paso a un pseudo silencio sólo interrumpido por efectos y sonidos ambientales (respiración, pisadas, etc…) todo para otorgar mayor trascendencia a la acción y dotarla de mayor angustia). Mención especial para Cécile De France, vista recientemente en el último film de Eastwood, la cual se marca un tour de force interpretativo verdaderamente antológico.


Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top