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Montajes: Tributo a “Solo dios perdona”

En Bangkok, Julian, un fugitivo de la justicia estadounidense, dirige un club de boxeo tailandés que actúa como tapadera para su tráfico de estupefacientes. Su madre, jefe de una amplia organización criminal, desembarca procedente de Estados Unidos para repatriar el cuerpo de su hijo favorito, Billy: el hermano de Julian ha sido asesinado tras haber masacrado salvajemente a una joven prostituta. Llena de odio y venganza, exige a Julian la cabeza de los asesinos. Julian deberán entonces enfrentarse a Chang, un extraño policía jubilado, adulado por los demás policías.

Hay quienes la acusan de pretenciosa, vacua e incluso de ser un mero divertimento onanista. Yo sigo viendo a Nicolas Winding Refn como un poeta de la violencia. Ya le gustaría a muchos tener el dominio de la estética que tiene este hombre (exquisita composición de los planos y una fotografía entre claroscuros y luces de neón que bebe del cine oriental más contemporáneo). “Only god forgives” es una cinta de contrastes que amarás u odiarás. Un film brillante y muy arriesgado (mucho más que la aclamada “Drive”) entorno a la venganza y la obsesión, con un halo experimental y misterioso que personalmente me fascina. Incluso esos patéticos karaokes contrastan con la visceralidad en que es mostrada la violencia para definir a un personaje diabólico a la vez que cotidiano en sus formas (aunque con un poder social casi divino e intocable, de ahí el título). El personaje de Ryan Gosling me recordó más que nunca al Alain Delon de “Le samouraï” de Melville o al de los justicieros de pocas palabras tipo Charles Bronson. No menos importante es el rol de la madre controladora (Kristin Scott Thomas) y la química casi enfermiza que tiene con su hijo Julian (Ryan Gosling).

Hipnótica. Perturbadora. Única. Preciosista. Inclasificable. Espero que disfrutéis del vídeo tributo (HD 1080p) que he hecho del último film de Nicolas Winding Refn.

Xavi Darko

Hastiado de los klingons y trolls que proliferaban en mi escuela secundaria, acabé mudándome a Tatooine, un lugar libre de trekkies en donde a pesar de los cansinos Tusken, abundaba el buen tiempo, el mercadeo y las carreras de vainas. La paz y la tranquilidad reinaban hasta que un buen día quedaron quebrantadas por la irrupción de un tipo peculiar cuyo perfil se ajustaba al de los tifosi radicales del AC Milan. Se hacía llamar Darth Maul y entre hostia y hostia me rebeló que era mi padre. Como buen desertor sith, decidí migrar a un planeta verde y fértil llamado Endor del cual fui posteriormente desterrado debido al incendio masivo de cabañas de unos cada día más insoportables ewoks. Sin ganas de más mamoneo intergaláctico, decidí volver al mundo real y escribir sobre cine, tanto del que adoro como del que aborrezco. Cuando me jubile espero vivir en Hill Valley y escribir críticas positivas de las cintas de Uwe Boll.

2 Comentarios

  1. Marta dice:

    Que pasada de montaje. Me encanta la peli. Muy chulo.

  2. Hola Marta,
    Muchas gracias!!. Aquí otro fan acérrimo del film y del cine de Refn en general.
    Saludos! 😉

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