Basándose en el mundo teatral de la fotografía de moda, el commercial de casi dos minutos y medio de duración, está rodado con un gran drama visual y magia escénica. Abundan los objetos esféricos que representan el punto en “make.believe” como una conexión a través de Internet y los colores conviven a la perfección combinándose de forma tan efectiva como preciosista.
En “Eye candy” la acción real y la animación se unen en un matrimonio sin fisuras de intensidad visual y asombro. Por cierto, la música de Matt Hutchinson, tremendamente deudora del tema “Cançao do mar” de Dulce Pontes, fue compuesta para la ocasión. Un estupendo anuncio.