La escena en cuestión es el final de la película, por tanto hay SPOILERS, quedáis avisados todos aquellos que no la hayáis visto. Y es que todavía hoy en día da verdadero mal rollo ver como Sadako abandona su pozo y sale literalmente del televisor -al contrario de lo que pasaba en “Poltergeist” donde los espíritus se llevaban a la niña protagonista al interior del mismo- para atacar a un impotente Hiroyuki Sanada, dando fe (esta vez de manera visual y definitiva) de que la maldición era cierta. La fantasía superpuesta con la realidad.
Influenciada por obras como “Kwaidan (El más allá)” y algunas de las historias japonesas de fantasmas más famosas que existen como la de Oiwa y Iemon, llena de traición, asesinato y venganza fantasmal, “Ringu (The ring)” es una de las películas de terror niponas más notables de los últimos años, capaz ella solita de hacer resurgir un género, siendo responsable del posterior boom asiático en todo el mundo y que destaca por el tratamiento de la atmósfera (la puesta en escena de Hideo Nakata es brillante, superada incluso en “Dark water“), por su inteligente control del tiempo narrativo y por su manera de introducir leyendas urbanas de corte fantástico (ese mundo espiritual y fantasmagórico) dentro de la cotidianidad que gobierna nuestro presente. Una indiscutible cult movie.