
Pocas veces se ha visto en pantalla un film de atmosfera tan conseguida con tan pocos medios. No es nada nuevo si digo que “Carnival of souls” es toda una intrigante y magnífica obra maestra de la serie B, en donde el “como” tiene mucha más fuerza e importancia que el “que”, siendo verdaderamente imaginativa la forma y la visión de su director Herk Harvey en narrarnos esta historia de fantasmas.
El film fue injustamente olvidado y pasó sin pena ni gloria durante su época de estreno, pero el boca-oreja, los ciclos cinéfilos de madrugada en las televisiones y, porque no decirlo, los frikis ansiosos de cinefagia curiosa, la han puesto en el lugar que le corresponde.
Disfrutar de esos parques desolados, de esa música inquietante (incluso pone nervioso e irrita, consiguiendo lo que busca en el espectador), de esos planos tan elaborados y de una maestría asombrosa en la forma de rodar tan libre y fluída característica de la serie B yanqui, que luego se adjudicarían los amigos gabachos de la nouvelle vague, no tiene precio. El encuandre es perfecto en cada plano, los cuales tienen una economía formidable, no hay planos en balde, es justo lo necesario y usado con criterio.
La influencia de este tipo de cine abarca directores de la talla de David Lynch e incluso George A. Romero, en cuya “La noche de los muertos vivientes” se pueden ver más de una referencia a “Carnival of souls” de Harvey.
El film está repleto de escenas surreales, fantasmagóricas, tenebrosas, inquietantes y a la postre brutalmente fascinantes, que en algunas ocasiones pueden llegar recordar a otras obras tan monumentales como “Vampyr” de Dreyer (salvando las distancias). Gran parte de culpa de que la atmosfera sea tan conseguida, es debido al magnífico trabajo fotográfico en B/N, un juego de luces, sombras y contrastes verdaderamente espectacular.
Una extraña en el mundo de los vivos, una extraña en el mundo de los muertos. Pocas veces se han unido tan bien ambos mundos. Qué más se puede decir de esta obra maestra de la serie B americana!, disfrutar de la escena.