Criticas Drama Fantástico

Crítica: “The lovely bones” (Peter Jackson, 2009)

Película remilgada, estéticamente cursi, narrativamente redundante, éticamente ñoña y musicalmente ordinaria. Una especie de Caperucita y el lobo feroz en versión Hello Kitty.”
Javier Ocaña, crítico de “El País”

De la misma forma que creo que es imposible la película perfecta o el guión perfecto, es imposible la adaptación perfecta.”
Peter Jackson


Basada en el bestseller “Desde mi cielo” de Alice Sebold, la última película de Peter Jackson nos cuenta la historia de Susie Salmon (Saoirse Ronan), una niña de 14 años cuya vida se ve truncada para siempre al ser violada y asesinada por un psicópata de la zona. Apartada del mundo que conocía, Susie es testigo del impacto que su muerte tiene en sus seres queridos y se debate entre saciar su sed de venganza y el amor que siente por su familia. Mientras tanto el asesino borra hábilmente las huellas del crimen y se prepara para cometer otro.

Debo reconocer que nunca me he encontrado entre los fans incondicionales del señor Peter Jackson, básicamente porque considero que hace ya mucho tiempo se traicionó a si mismo vendiendo su alma al “diablo”, es decir, al Hollywood comercial y vacío.
Atrás quedan los tiempos de su etapa en el cine neozelandés con obras tan interesantes como “Criaturas celestiales” (1994), un film sobre una relación especial de amistad con tintes lésbicos narrado de forma personal e intimista no exenta de un humor negro ciertamente macabro y canalla, y el falso documental “La Verdadera Historia del Cine” (1995) que narraba en tono irónico-cómico la historia de un hipotético cineasta neozelandés ya fallecido que intentaba demostrar que el cine lo inventó realmente él. Incluso sus inicios en el gore o su primera película estadounidense “Agárrame esos fantasmas” (1996) la cual era un producto tremendamente honesto y para nada pretencioso, tenían su encanto y su gracia.

Dejando de lado sus inicios como realizador, siempre he creído que es uno de los directores más sobrevalorados de este planeta, ya que su realización –desde mi punto de vista- suele chirriar y sus decisiones tras la cámara son tan irregulares como torpes. Y esto se ha demostrado definitivamente al tener presupuestos holgados para sus películas –y eso que suele rodearse de buenos equipos- y no tener una voz propia con la que contar sus historias.

Tras la cinta fantasmil con Michael J. Fox a la cabeza, se metió de lleno en la industria hollywoodiense rodando consecutivamente un par de proyectos titánicos con resultados dispares. Por un lado tenemos la entretenidísima trilogía de “El señor de los anillos” con resultados bastante decentes (aunque con una mediocre realización) y por otro lado su versión noña de “King Kong” (2005), una especie de remake de lo más light e insípido de la que muchos todavía nos preguntamos las razones de su existencia, salvo el capricho.

Después de cuatro años de descanso, dedicándose a producir algún que otro film como la sobrevalorada “Distrito 9” (Neill Blomkamp, 2009) y lejos de las mastodónticas producciones a las que nos tiene acostumbrados, todo parecía apuntar a que “The lovely bones” nos devolvería aquel Peter Jackson más intimista y personal, pero nada más lejos de la realidad. Ha vuelto un Peter Jackson (bajo mi criterio) peor que nunca, incapaz de sacar jugo a una historia con grandes posibilidades. Y es que “The lovely bones” se olvida tan pronto como uno abandona la sala y eso es grave viniendo de una cinta presumiblemente cercana y abiertamente positiva.

A Peter Jackson podemos atribuirle dos grandes pecados en esta película: por un lado el no haber sabido llevar la historia ni construir o dibujar bien a los personajes, desaprovechando un material realmente interesante y unas actuaciones más que decentes, y por otro lado, su insistencia en presentar la trama de la novela desde la cursilería (cualquier escena de ese limbo imaginario), desde la redundancia, recreándose en la estupidez, con subrayados innecesarios y con una selección musical de anuncio de colonia mala, en vez de enfocarla desde una óptica más adulta e interesante.

Justamente cuando el film gana en fuerza e interés, es cuando un gran Stanley Tucci entra en escena, un personaje de lo más sombrío perfectamente interpretado por uno de los mejores secundarios que hay hoy en día en Hollywood. Si pasó con grandes y eternos secundarios como Phillip Seymour Hoffman, William H. Macy o Paul Giamatti, a los cuales actualmente les ofrecen papeles protagonistas más que decentes, ¿porqué no a Stanley Tucci?, el cual ya lleva muchos años demostrando la calidad que atesora.

Cuando el film se mete en la piel del asesino, cuando dejamos de lado esos mundos de Yupi y nos adentramos en el misterio y en el thriller, es cuando el film se mantiene un poco a flote y se muestra interesante. El resto del metraje es extremadamente irregular, pareciendo por momentos, una mezcla entre “Ghost“, “Mas allá de los sueños” y cualquier comedia negra de poca monta. Porque no nos olvidemos de esos momentos estrambóticos interpretados en su mayoría por Susan Sarandon, la cual parece tan etílica como insensible durante todo el metraje.

Y es que todo ello denota una construcción verdaderamente demencial en algunos personajes. Sin ir más lejos, los de Mark Wahlberg (padre), Rachel Weisz (madre) y Susan Sarandon (abuela). No me creo a Susan Sarandon como abuela pseudohippie, no entiendo porqué el personaje de Rachel Weisz se tiene que ir al campo (¿wtf?) para olvidarse del tema y volver cuando le de la gana, dejando a su familia con el muerto. Como tampoco entiendo las reacciones del padre[1] (Wahlberg), recorriendo el vecindario con el bate, reconciliándose con su mujer como si nada y rompiendo todos sus barquitos. Todo muy manipulador y tremendista.

Los dos personajes básicos de la trama, el de la niña y el del asesino, son como el blanco y el negro. Por un lado, tenemos que soportar a la cansina rubia durante todo el metraje con su interminable voz en off que subraya lo subrayado y por otro lado tenemos a quizás el único personaje que tiene algo de esencia, el asesino. Lástima que ni tan siquiera le hayan dado un final decente, pues su profética muerte digna de la franquicia “Destino Final” rebaja a la película a una “direct to dvd” como mínimo. Esa muerte absurda que hace justicia o la manera tan fortuita de cómo suceden las cosas, es una muestra más de que a Jackson no le interesaba hacer un film adulto entorno a la vida y la muerte que diera que pensar.

Otro tema que no me ha gustado absolutamente nada, ha sido, como siempre en los films de Jackson, el montaje. Si ya en las cintas de orcos y elfos, a pesar de que les tengo cierto aprecio, me hacía maldecir a diestro y siniestro con un horroroso montaje y un reiterado y pocas veces justificado uso del ralentí, aquí en “The lovely bones“, volvemos a las andadas de la también insufrible “King kong” en cuanto al montaje torpe demostrando una vez más que el montaje no es su fuerte. Dos ejemplos claros de su torpe montaje lo tenemos en dos momentos clave en la trama: la del asesinato de la niña (con un juego de acciones paralelas realmente poco acertado) y la de cuando el asesino intenta tirar la caja fuerte con los restos al vertedero (interminable escena, con una serie de flashbacks horrendos y una cámara lenta que produce como mínimo salpullido).

Lo curioso del caso es que la película no comienza del todo mal, con una voz en off de una niña que cuenta su historia una vez muerta. El problema es cómo se desarrolla todo. Jamás te crees las situaciones, los personajes, las reacciones de éstos o lo que les motiva a hacerlo. Como decía anteriormente, la historia tenía su potencial, independientemente de que la novela sea otro truño ñoño (que no lo sé), pero creo que Jackson podría haber hecho mucho más con este material. De hecho, estoy totalmente de acuerdo con lo que dice en cuanto a las adaptaciones literarias, “es imposible hacer la adaptación perfecta“. En la trilogía anillesca, salió bastante airoso del tema, comiéndose personajes y pasajes, pero era algo lógico e inevitable. En el caso de “The lovely bones“, no lo sé, pero me da a mi que ha suavizado mucho los temas espinosos que se tocan en la trama.

Pero bueno, no quiero acabar la crítica sin destacar ciertas escenas que si me han gustado. Básicamente serían la mayoría de escenas en las que un sensacional Stanley Tucci aparece, sobre todo aquellas filmadas con la cámara “pintalabios” (llegando a su momento álgido cuando es entrevistado por el personaje de Michael Imperioli y se ven entre los pequeños orificios de la casa en miniatura). La escena del asesinato, podría haber dado mucho de sí, pero como comento anteriormente, Jackson suaviza en demasía y además, mete ahí con calzador un montaje con acciones paralelas que únicamente consiguen cargarse parte del suspense y del ritmo.

Sobre el trabajo de los actores, en general bastante bien aunque mejorable. Mark Wahlberg se pasa medio metraje con cara de estreñido, poco creíble, Rachel Weisz poco puede hacer con un personaje tremendamente mal construido y posiblemente recortado en la sala de montaje, Stanley Tucci está excelente aunque demasiado caracterizado para mi gusto (dientes postizos, gafas setenteras, pelo teñido, lentillas,..), Saoirse Ronan lleva como puede a un personaje tan cansino como el suyo y Susan Sarandon iba con un par de copas de más.

Vista en perspectiva, la película adolece de falta de ritmo y constancia, en gran parte por culpa de cualquier escena en ese limbo entre la el cielo y la tierra. Escenas que han debido de poner a Jackson y a Weta Digital pero que al resto de los mortales no traen sin cuidado.

La ecuación que propone el film está más anticuada que las Mama Chicho: zona residencial media americana, familia numerosa super feliz, niña rubia maja a las puertas de la adolescencia y vecino zumbado que se obsesiona con ella. El resto, ya os lo podéis imaginar: lágrimas de cocodrilo, mundos de Yupi e infinita pretenciosidad.

The lovely bones” es un film que no funciona ni como drama ni como thriller, que se enreda en mundos teletubbiescos en vez de ser un film adulto sobre la pérdida y sobre el más allá, que jamás respeta la inteligencia del espectador, que intenta emocionar bajo la manipulación, que peca de sensiblería y cursilería, dando como resultado final una obra que se mueve entre lo irregular, pasteloso y lo infinitamente ñoño y que contiene uno de los peores finales que un servidor haya tenido que soportar. Un telefilm caro, edulcorado, con un montaje de juzgado de guardia, con música de anuncio de colonia barata (el momento Song to the Siren es de vergüenza ajena) y lo peor de todo, pretencioso hasta decir basta. Sólo para días en extremo melancólicos o para masocas del CGI.

[1] Recordemos que era un papel pensado para Ryan Gosling, el cual casi a punto para empezar a rodar, desestimó el asunto al no verse como padre de una niña de 14 años.


3 Comentarios

3 comentarios

  1. Miguel C.

    19/04/2010 at 21:44

    joder como la pones, para masocas del CGI XD
    pero tan mala es?? el trailer pintaba bastante bien.

    un saludo
    miguel

  2. Xavi Darko

    20/04/2010 at 09:15

    Hola miguel,

    Es muy mala, en serio, horrorosa y eso que el trailer pintaba algo bien, y confiaba en que Peter Jackson volviera a sus origenes o que ofreciera algo más interesante, pero nanai de la china.

    Saludos

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