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Crítica: “2012” (Roland Emmerich, 2009)

2012 posterMis producciones siempre tienen aspectos filosóficos. El más importante es que tenemos que unirnos todos para luchar contra un enemigo común. Como raza, corremos el peligro de destruirnos a nosotros mismos, y mis películas son un aviso contra eso.
Aquí me interesaba mucho la combinación de la gente que sabe que el mundo se acaba y la que no lo sabe. La película tiene muchas discusiones intelectuales
.”
Roland Emmerich


Siglos atrás, los mayas nos dejaron un calendario, con una fecha que predecía claramente el final y todo lo que ello conlleva. Desde entonces, los astrólogos la han descubierto, los numerólogos han encontrado las pautas que la predicen, los geólogos dicen que la tierra tiene los días contados; incluso los científicos de los gobiernos no pueden negar el cataclismo de proporciones épicas que espera a la tierra en 2012. La profecía que comenzó con los mayas ha sido ahora contada, discutida, desglosada y examinada por ciertos sectores, en el del cine con resultados cuanto menos mediocres.

El Dr. Adrian Helmsley (Chiwetel Ejiofor), que forma parte de un equipo de geofísicos a nivel mundial que investiga el efecto sobre la Tierra de la radiación sin precedentes de las tormentas solares, se entera de que el núcleo de la Tierra se está calentando. Visto lo alarmante de la situación, el presidente de EEUU Thomas Wilson (Danny Glover) es informado de que la corteza de la tierra se está volviendo inestable y que ello conllevará una catástrofe natural a nivel mundial, por lo que deberá iniciar los preparativos para poder salvar al menos a una fracción de la población. Al mismo tiempo, el escritor Curtis Jackson (John Cusack), tropieza con la misma información. Mientras los líderes del mundo compiten por construir “arcas” para escapar del cataclismo inminente, Curtis lucha por encontrar una manera de salvar a su familia. A la vez, las erupciones volcánicas y los terremotos sin precedentes causan estragos por todo el mundo.

Roland Emmerich, ese pequeño director alemán fanático de la sci-fi, sigue empeñado en destruir el mundo y en crear la madre de todas las catástrofes para sus infumables películas. Si ya en “Independence Day” agotó los recursos alienígenas metiendo un virus en su sistema (sic) y en “El día de mañana” hizo su versión de “Ice Age” en carne y hueso con Donnie Darko en el reparto, en “2012” el alemán contraataca con otra de destrucción masiva con explosiones, maremotos y terremotos por doquier. Vamos, de todo un poco.

Para ser buen degustador del cine de catástrofes nunca ha sido necesario ser un tipo extremadamente exigente, pero una cosa es permitir ciertas licencias y otra muy diferente es aguantar tostones de 160 minutos en donde impera cualquier cosa menos la lógica. Y eso es lo que ofrece “2012“, un perfecto fast-film que en vez de ser algo tremendamente divertido y dinámico, sin concesiones a la galería, resulta ser un peñazo de padre y muy señor mío, que acude en exceso al deus ex machina para solucionar los mil y un conflictos que se producen (tiene delito cómo son rescatados en la nieve) y cuyo mayor atractivo reside en los efectos especiales (obviando los bochornosos FX del final) y en Charlie Frost (Woody Harrelson) encarnando a un “loco de la colina” (nunca mejor dicho), que a la postre es el único personaje del film que jamás se toma en serio esta fiesta destructiva.

Dejando de lado su evidente falta de pretensiones, si hay una cosa imperdonable en “2012“, no es su cenutrio guión, sino el aburrimiento tremendo al que somete a los espectadores. A un film de estas características y más sabiendo de quién viene, jamás se le demanda una extrema profundidad pero si un mínimo calado emocional (siempre sin excederse), unos personajes algo carismáticos y un buen ritmo. Nada de eso se encuentra en esta película, ya que independientemente de su acertada superficialidad impuesta y de sus FX, no oculta sus carencias y sus detalles de cara a la galería, como su desacertado patriotismo.

Y si el film aburre, gran parte de culpa la tiene su dilatada duración, excesiva en todos los sentidos. Soy de los que siempre he pensado que una buena cinta de este subgénero debería ser muy directa, sin demasiadas contemplaciones y con una buena finalización. Nunca he entendido porque este tipo de cine siempre pasa de las dos horas, de forma pocas veces justificada.

Aunque Emmerich apunte que su film es “una reinvención de un pasaje bíblico” e intente en las entrevistas parecer que ha hecho un film comprometido y ecologista (de forma claramente oportunista), lo cierto es que nos encontramos una cinta terriblemente desaprovechada y mal enfocada. Como en algunos films anteriores de Emmerich, el punto de partida no es malo, de hecho se queda como lo más interesante de la trama pero poco a poco se va desinflando, rellenando el film con escenas que cualquiera en su sano juicio hubiera descartado en la sala de montaje y momentos poco creíbles. Ojo, no penséis que esperaba una cinta profunda y austera, pero tampoco esto. Ya se sabe, en tiempos de crisis, Hollywood siempre recurre a este tipo de cine de evasión, cine que amplifica la realidad llevándolo todo hasta el más puro extremo. Vamos, cine alimentício para actores de talento (y sino ver el cast de muchos films de Michael Bay y compañía) y cine que arrasa en taquilla hasta decir basta.

Justamente donde destaca más la película es cuando se olvida de los pesados y ¿necesarios? prolegómenos (una vez pasada la explicación del meollo) y se mete de lleno en la acción pura y dura, en la mutación del planeta y en las consecuencias. Por tanto, esto me lleva a decir, que lo único potable de este desaguisado es la parte de la huida de Los Ángeles (aunque el trayecto en coche y posteriormente en avión sea cualquier cosa menos creíble), con un ritmo absolutamente demencial y frenético, en donde además se dan cita los efectos visuales más logrados. En cuanto a los personajes, debo decir que pocas veces he visto a unos tan estereotipados y desdibujados. Todo ello queda patente sobre todo en el caso del personaje de Oliver Platt, que de lo manido y mal construido que está me recordó al malvado personaje de Giovanni Ribisi en “Avatar” (2009), que ya es decir…

Lejos de suponer un acercamiento serio y científico entorno al calentamiento del planeta, lejos de ser cine de acción y aventuras honesto y de calidad, “2012” es el paradigma perfecto del fast-film actual que en cambio de apostar por algo tremendamente divertido y dinámico, sin concesiones a la galería, se queda en un tostón de padre y muy señor mío, que acude en exceso al deus ex machina para solucionar los mil y un conflictos que se producen y que cuyo mayor atractivo reside en los efectos especiales y en Charlie Frost (Woody Harrelson) encarnando a un “loco de la colina” que a la postre es el único personaje del film que jamás se toma en serio esta fiesta destructiva. Sólo digerible si se acompaña con un buen bowl de palomitas.


8 Comentarios

8 comentarios

  1. O-Ren Ishi

    06/04/2010 at 19:05

    Estoy de acuerdo, es mala a rabiar jaja
    Besos

  2. Ramón

    07/04/2010 at 08:12

    Lo peor no es que sea mala, que ya es importante, sino que a los 30 minutos alcances un nivel de aburrimiento que va a peor cuando descubres que te quedan 120 más de sufrimiento.

    Saludos !!

  3. Xavi Darko

    07/04/2010 at 08:51

    Hola ramón

    Ya lo digo en la crítica, lo peor no es su cenutrio guión sino el aburrimiento al que somete al espectador, con unos interminables 160 minutos 😀 jajaja

    En fin, otra peli desaprovechada de Emmerich, y mira que me gustan las pelis destructivas pero no hay manera de salvarla!

    Por cierto, ¿no te pareció extremadamente estereotipado el personaje de Oliver Platt?. Bueno, y otra cosa, el de John Cusack,.. no hay manera de que me crea este personaje.

    Un saludo

  4. Laura

    07/04/2010 at 17:25

    hola xavi
    ei que aquesta peli no està tan malament, almenys es entretinguda.
    bueno, en el que comentas sobre les actuacions et dono tota la raó ja que son molt olvidables ja ja :PP

    petons ^^

  5. Ramón

    07/04/2010 at 23:04

    Si, el personaje de Platt es un estereotipo que se repito en todo film de Emmerich. John Cusack cobró un buen cheque por un personaje absurdo que recuerda al interpretado por Matthew Broderick en “Godzilla”. Y bueno, no olvidemos al gran Danny Glover como Presidente USA, personaje que le gusta a Emmerich, no olvidemos Independence Day.

    Saludos !!!

  6. Xavi Darko

    08/04/2010 at 07:56

    jajaja si, todavía recuerdo a ese presi heroico encarnado por Bill Pulman en “Independence day” XD.

    Yo creo que entre ésta y “Con Air”, Cusack ya tiene dinerito como para no hacer mierdas de estas en un par de años al menos.

    Saludos

  7. Ramón

    09/04/2010 at 13:21

    Al lado de “2012” la de los presos que secuestran el avión es toda una Obra Maestra del divertimento, las risas que me he pegado con Cyrus el Virus o el loquillo de Buscemi en esa película de la factoría Bruckheimer.

    Saludos !!!

  8. Xavi Darko

    14/04/2010 at 11:22

    jeje, hombre “Con Air” a pesar de ser mala de narices, tenía su gracia y jamás se tomaba a si misma en serio, cosa a tener en cuenta (recordemos cuando le meten un balazo a Cage en el brazo y el tio sigue como si ná).

    Si, Malkovich y Buscemi mucho mejores que un Nicolas Cage con greñas de pegote xD.

    Saludos

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