Criticas Suspense Terror

Crítica: “Turistas” (John Stockwell, 2006)

De vacaciones por Tópicolandia:

Tras un grave accidente de autobús, un grupo de turistas norteamericanos y australianos se encuentra sin medio de transporte en un remoto pueblo costero de Brasil. Allí en seguida confraternizan con la gente del lugar y montan una fiesta, pero a la mañana siguiente descubren que los nativos no eran tan hospitalarios como parecían, y que las paradisiacas playas de arena blanca y las junglas exuberantes esconden un secreto oscuro e inquietante.

A pesar de la hondonada de críticas negativas que recibió en su día, “Turistas” (no confundir con la cinta homónima de Alicia Scherson) no deja de ser un slasher que entretiene y se deja ver. Evidentemente no estamos ante ninguna joya cinéfila ni siquiera dentro del subgénero, pues aquí no tenemos ni ejercicios de metalingüismo cinematográfico (saga “Scream“), ni una dirección acojonante (caso de “Halloween“) o elementos que renueven de alguna manera lo mil veces visto. Tampoco es especialmente destacable como cinta de acción tipo survival, aunque sería injusto no destacar algunos elementos que sí son acertados.

Mientras en “Hostel” (Eli Roth, 2005) ponían a Eslovaquia como un país tercermundista casi más peligroso que el mismísimo reino de Mordor, aquí el amigo Stockwell hace lo propio con Brasil, dejando una imagen del país bastante pobre. El planteamiento es muy similar al film de Eli Roth y mantiene bien la tensión en un primer tramo de la cinta. Jóvenes aventureros que tras un accidente de autobús encuentran una playa paradisíaca y deciden quedarse unos días más disfrutando del entorno, las mujeres y unas cuantas copas de más. Error del que se acordarán para siempre y no me refiero a la resaca posterior. A partir de ahí, la cinta es un mezcla de varias películas del género, todo un tanto previsible, con cantidades industriales de tópicos y en donde se echa en falta un poco más de diversión gore y una trama más trabajada. Tras saltar por una cascada y resultar gravemente herido uno de los chicos locales que les acompaña y les hace de guía, encuentran refugio en una deshabitada casa en medio de la selva. En ella hay electricidad, estanterias repletas de libros, mucha comida y camas. Tranquilos, aunque lo parezca, no es Dharmaville. Lo que ellos no saben es que los ocupantes de ella son unos asesinos enfermos dispuestos a acabar con todos.

Una historia que irremediablemente (y salvando las distancias) recuerda a la del despiadado nazi Doctor Mengele en “Los niños del Brasil” -que tras la caída del III Reich emigró a Suramerica para continuar con sus aberrantes experimientos científicos-, pero sin su interés. Aquí únicamente tenemos a unos jovenzuelos que están a punto de ser donantes involuntarios y que intentan por todos los medios escapar en medio de una jungla interminable.

Sin embargo, Stockwell en prácticamente todo el metraje es incapaz de captar la hostilidad del entorno, de que su producto se atreva a ser algo mucho más primitivo y radical (desde luego no me refiero a que de repente los personajes anden descalzos por la selva sin cuidado alguno (sic)), desaprovechando la oportunidad de poder ser un buen survival horror. El guión tampoco ayuda demasiado. Personajes poco desarrollados que en ocasiones adoptan decisiones de una forma inverosímil, actores bastante deficientes (incluso con algunas actrices acercándose peligrosamente a la anorexia), giros en la trama poco afortunados y una historia a la postre tremendamente desaprovechada que peca de simple y corta, lastran una película que podría haber sido un divertimento sanguinolento cojonudo y se queda en un proyecto de película de terror, no en una película de terror.

La película de Stockwell es un todo un ejemplo acerca del arte del control C + control V que impera en cierto cine americano de (supuesto) terror. En vez de aprovechar unos ingredientes más que jugosos (entorno hostil, lucha por la supervivencia, dos enemigos claros: asesinos y naturaleza, o una necesaria vuelta a los orígenes más primarios), el cineasta se dedica a copiar descaradamente propuestas similares como la saga “Hostel” (ya podía haberse inspirado en otra cinta xD) de la cual coge prestado desde el inicio, la manera en presentar un lugar y los autóctonos hasta el mercado ilegal con el que topan nuestros queridos protagonistas.

Todo ello no quita que estemos ante un film con una fotografía de tonos oscuros rescatable y una escena acuática tan extensa como memorable. Justo es en ese momento cuando se desentiende del guión tan absurdo que arrastraba hasta entonces y apuesta por el cine de suspense puro y duro en una secuencia laguísima y prácticamente muda en donde seguimos expectantes la persecución de los turistas a cargo de los esbirros cariocas. Una auténtica set piece de acción filmada con eficacia y ritmo, con un acabado técnico bien majo (atención a la iluminación). Tampoco sorprende si indagamos un poco en la filmografía del director de la película (realizó aquellas pesadillas en forma de celuloide llamadas “En el filo de las olas” o “Inmersion Letal“), así que parece que es un experto en este tipo de escenas.

Turistas” (a.k.a “Paradise lost“) es un fast-film (consumir y tirar) que podría ubicarse entre el subgénero slasher y el suspense, que no destaca precisamente ni por su trama, ni por su orginalidad (seguro que Stockwell es amiguete de Eli Roth) ni por su gracia. En vez de mutar hacia el survival horror (algo que la cinta reclamaba a voces, aunque sólo sea por el entorno en donde se desarrolla la acción) se queda en tierra de nadie dejando una sensación en el espectador cercana a la decepción total. Y es que cintas como “Apocalypto” o “The descent“, lamentablemente hay pocas.

De todas formas, a pesar de tener que aguantar unas actuaciones bastante demenciales y unas cantidades industriales de tópicos propios del cine de videoclub, es innegable que el film entretiene, no engaña a nadie (su falta de pretensiones es evidente), posee una fotografía decente y contenidas dosis de ketchup. Mención especial para la fantástica y extensísima escena final subacuática que se erige como lo único potable y destacable dentro de la película.


2 Comentarios

2 comentarios

  1. tarquin winot

    05/05/2011 at 05:52

    La verdad es que llevamos ya tantas películas del mismo estilo que tenía bien pocas ganas de verla. Basta leer la entrada para perderlas, aunque me quede sin ver la secuencia acuática que comentas y que resulta prometedora.

    Por cierto, hoy es el último día para participar en la cuarta entrega del concurso en el ladrillo, por si te apetece dar una vuelta y probar suerte: es muy fácil, ya lo verás.

  2. Xavi Darko

    05/05/2011 at 08:22

    Hola tarquin,

    Como digo en el post, “Turistas” no es gran cosa aunque se deja ver, no pretende ser más de lo que es. La escena acuática es sin duda lo mejor de la película. Una secuencia extensa y muy bien parida, las cosas como son.

    Por cierto, ya he participado en el concurso jeje! 😉

    Un saludo!!

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